“C. S., J. J. y otros s/ robo”

Nacional \ Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional
Fecha resolución: 30 - Mayo - 2017

Martes 30 de mayo de 2017

En los autos “C. S., J. J. y otros s/ robo”, la defensa del imputado
interpuso un recurso de apelación contra la resolución que no hizo
lugar al planteo de nulidad de la detención, requisa y secuestro de
elementos realizadas por un policía preventor.

Frente a ello, los integrantes de la Sala V de la Cámara Nacional de
Apelaciones en lo Criminal y Correccional, Ricardo Pinto, Mirta López
González y Rodolfo Pociello Argerich, sostuvieron que, de acuerdo a la
secuencia de eventos que relató el agente, la interceptación en la vía
pública de los imputados –término que debe ser distinguido del
arresto- aparece como válida dentro de las funciones de prevención,
pues las circunstancias de tiempo, modo y lugar que indicó, conforman
un cuadro que razonable y objetivamente pudo llevar al agente a
considerar que se hallaba en la presencia de la posible comisión de un
delito o al menos frente a una situación que lo llevase a indagar este
extremo.

Los jueces agregaron que los funcionarios de la policía están
facultados a interceptar a una persona en la vía pública, detenerla
por un breve lapso para interrogarla si existe sospecha de que podría
estar vinculada con un delito e, incluso, si considera que estuviera
armada, puede cachearlo para despejar su duda.

Eso se suma a la declaración del policía que sostuvo que el imputado,
junto a un compañero, fueron vistos mientras saltaban el guardarail y
cruzaban apresuradamente una avenida, en medio de los automóviles,
llevando una mochila, que se encontraba abierta, con una notebook en
su interior cuya propiedad no pudieron justificar.

Al ser detenidos, el personal policial llamó al número que figuraba en
un carnet que se encontró en la mochila y el damnificado confirmó que
fue víctima de un robo unas horas antes.

En ese contexto, los magistrados resaltaron que la actuación del
personal policial se encuentra dentro de las prescripciones del art.
230 bis por cuanto la requisa estuvo justificada conforme a la ley
procesal toda vez que la norma habilita a las autoridades policiales a
“inspeccionar los efectos personales que lleven consigo” los
destinatarios de la medida, y la explicación del preventor aparece
como razonable en las circunstancias del caso en tanto permitían
presumir que provenían de un delito.

Descargar archivo 1 : fallos45468.pdf
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